jueves, 19 de julio de 2012

La policía que nos proteje

Qué ha empujado a aquéllos que pagamos con nuestros impuestos para protegernos a considerar al disidente como enemigo?


Es una cuestión de que trabajar la policía interesa a muchos aspirantes a esbirros de gobiernos fascistoides? O son los gobiernos fascistoides que hacen que gente común, con vocación de servir y proteger a los demás, se convierta en esbirros?


En la web del sindicato Unificado de la Policia (SUP) se ha publicado recientemente una nota anónima de lo que imagino que a muchos ciudadanos les gustaría que fuese más común entre los policías:


"Ojalá todos mis compañero/as hagan lo mismo y entre nosotros y otros muchos colectivos consigamos derribar al Gobierno, provocar un cambio del sistema corrupto imperante y que España vuelva a lo que solo por la corrupción de los más poderosos ha dejado de ser. Han construido una sociedad de castas donde ustedes se reservan los mejores lugares, antidemocrática, y me piden a mí y mis compañeros que sigamos identificando, presionando a los ciudadanos, a los jóvenes, y sancionándolos, cuando la mitad de ellos no tiene trabajo ni esperanzas de poder tenerlo en un futuro más o menos inmediato."
"No conocí la dictadura, pero esto debe parecérsele bastante."


Recojo una interesante noticia escrita por Iñigo Saenz de Ugarte para Zona Crítica sobre la actuación policial y la resistencia pasiva> Lo inquietante del asunto es que la actuación de la policía, e incluso su actitud, ha sido criticada por igual por juez y fiscal.


"La decisión del Gobierno de promover una reforma legislativa, apoyada por CiU, con la que endurecer los castigos a las movilizaciones en la calle parte de un hecho: los jueces y fiscales se limitan a aplicar la ley. Y en este punto tienen claro que la resistencia pasiva no es sinónimo de atentado contra la autoridad policial ni contra la convivencia ciudadana. Quizá sea eso lo que quiere cambiar el Gobierno."

"La posición judicial queda patente en un auto del Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid, que decretó el 19 de junio el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones contra cuatro personas detenidas durante la protesta Yo no pago contra la subida del precio del transporte público en Madrid. Tanto la decisión de la jueza Caridad Hernández García como las consideraciones hechas por el fiscal establecieron unas limitaciones a la actuación policial y un claro reproche al comportamiento de los agentes."


El fiscal envía un mensaje claro y muy crítico con la conducta policial. El atestado ha sido realizado por la Brigada Provincial de Información entre cuyas funciones, como se indica en el propio documento, está el “seguimiento y control de grupos extremistas y violentos”. Si eso da a entender que los detenidos forman parte de un grupo peligroso, el fiscal no se lo cree, básicamente porque la policía no se molesta en intentar demostrarlo.


“Se trata en el presente caso de un acto de protesta ciudadana o, como lo denominan los instructores, “de desobediencia civil”, protagonizado en la tarde del día 1 de febrero de 2012 por el así denominado movimiento “yo no pago”, sin que respecto de dicho grupo o movimiento se ofrezca en el atestado la más mínima prueba de que se trate de “un grupo extremista y violento”. Estas afirmaciones iniciales carentes de fundamento condicionan la redacción del resto del atestado y muestran claramente la predisposición de los instructores hacia los manifestantes”.

"El fiscal recuerda a los agentes que deben comportarse con tacto, prudencia, mesura, ecuanimidad y buenos modales, precisamente porque son agentes de la autoridad. Si lo hacen con “violencias innecesarias, brutalidad o abuso de poder”, quedan “automáticamente despojados de su privilegiado rango, y las reacciones de los particulares, las ofensas causadas por estos y cualquier vía de hecho se calificarán como si la autoridad, sus agentes o los funcionarios públicos, también fueran particulares”.


"Es decir, una actuación demasiado violenta y provocadora de los policías puede originar que los detenidos hayan reaccionado por ejemplo con insultos. La policía no puede alegar entonces que esa conducta no tiene nada ver con su actuación anterior"
"El fiscal se refiere en su texto a unas imágenes que aparecen en YouTube, lo que demuestra lo importante que es la existencia de ellas en investigaciones judiciales, habitualmente aportadas por la defensa de los detenidos. Introducen elementos probatorios que no suelen aparecer en los atestados policiales, como ocurre en este caso"
"Un “pequeño revuelo” cuando los agentes se llevan a un detenido sin que parezca que han sido atacados provoca una carga policial, “siendo absolutamente deplorable observar en la grabación cómo uno de los agentes, con la defensa en la mano, jalea a sus compañeros al grito de “a por ellos”", dice el fiscal. Incidentes como este contribuyen a reducir la credibilidad de la policía en los juzgados."

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